lunes, 6 de octubre de 2014

¿Por qué falta carne y leche en Cuba?



Durante una estancia privada en Estados Unidos, viajé desde Tampa, Florida, a la ciudad de Tulsa en Oklahoma. En automóvil transité unas 2,400 millas por los estados de Florida, Alabama, Mississippi, Tennessee, Arkansas, Oklahoma y Texas.

A lo largo de las carreteras, aquí o allá, vi ganado de pura raza o simple. Lo que sí no es simple es el esfuerzo, el trabajo realizado en el campo estadounidense para alimentar el ganado.

Desde Florida hasta Oklahoma, en congruencia con la región del país o el tipo de rancho, vi decenas, cientos, miles de balas de heno, listas para alimentar el ganado cuando falte el pasto verde en los potreros.

Estas imágenes me hicieron recordar Cuba y a mi padre, más allá de lo personal.

“A un ganadero previsor no tiene por qué morírsele una vaca de hambre”, dice mi padre, de 88 años, que siempre tuvo ganado, además de problemas con el gobierno castrista por tenerlo.

Ya mi viejo se desprendió de sus botas, de su sombrero y sus espuelas, pero como reliquia, como vi en Estados Unidos, todavía tiene aparcado junto a la ventana su viejo tractor Ford.

Quién un día visite donde tuvo su corral, verá el embalse que él construyó para que sus vacas no sufrieran sed. Y un poco más atrás, el gran hueco donde almacenaba, una vez recogida la cosecha de maíz verde, la maloja ensilada para que, en sequía, sus animales no carecieran de pasto jugoso.

-Ese pasto es el que produce leche, decía.

Entonces, ¿por qué esa falta de carne y leche en Cuba?

La muerte por desnutrición de cientos de reses durante el primer semestre de 2014, ha repercutido de forma tal en la isla, que los funcionarios han puesto el grito en el techo, aunque no precisamente en el de las vaquerías. De este desastre, por inocultable, se ha hecho eco hasta la prensa oficialista.

El pataleo movería a risa por recordarnos el cuento de la buena pipa, si no se tratara de un asunto de prioridad nacional.

Aunque en ese semestre el número de reses perdidas por falta de pastos y de agua quizás sea superior a otros años, no debemos olvidar que tales muertes se producen año tras año.

Más que por falta de previsión, primero por las políticas totalitarias, que eliminaron la propiedad privada, y después con los precios y salarios monopolistas que desvalorizaron el trabajo.

Antes de los vaivenes del clima, en Cuba están -o estaban- bien definidas dos épocas desde el punto de vista de la agricultura y la ganadería: una de lluvia y otra de sequía.

La época de lluvia comienza en mayo, decrece en julio y agosto, pero se extiende hasta octubre, e incluso, bien adelantado noviembre. Salvo caprichos climatólogicos, en los meses restantes, las lluvias son esporádicas, haciendo aún más precaria la ganadería cubana, caracterizada por la falta de previsión y el nomadismo.

Pese a este clima ondulante, las autoridades del país prescinden del ensilaje y el heno, apostando por los pastos de corte como reserva alimentaria del rebaño, un proceder con efecto boomerang cuando el ganadero carece de regadío y las lluvias son escasas.

Mientras que el régimen no permite al ganadero sacrificar sus propias reses, el ganado en manos del Estado o de sus cooperativistas, muere de hambre. El Estado policíaco cubano es incapaz hasta de producir heno.

Después de expropiada y destruida toda la maquinaria para producir y cosechar forrajes que de Estados Unidos antes de 1959 llegó a Cuba, más la regalada por la URSS y sus satélites, que también destruyeron, solo falta que ahora digan que el ganado se muere en la isla porque el "bloqueo" no les permite comprar heno a los rancheros estadounidenses.

Alberto Méndez Castelló
Cubanet, 14 de agosto de 2014.
Foto: Una carnicería cubana actual. Tomada de Diario de Contrastes.

2 comentarios:

  1. no hay leche ni carne por culpa de embargo o el bloqueo
    como dice los mecia castro

    http://youtu.be/EKs_Rjhmlts

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  2. La clave está en lo que ud planteó : ..." Más que por falta de previsión, primero por las políticas totalitarias, que eliminaron la propiedad privada, y después con los precios y salarios monopolistas que desvalorizaron el trabajo."..
    No olvidemos el viejo refrán que reza ..." el ojo del amo, engorda al caballo" ........ y al ganado también !!!!!

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