miércoles, 3 de febrero de 2016

Un retrato del Rey del bolero



El chileno Lucho Gatica, un artista mitológico que, en la segunda mitad del siglo XX y gracias a la radio y la televisión, hizo que varias generaciones de latinoamericanos se amaran con sus canciones como himnos privados, vive enamorado en Los Ángeles, California, una ciudad que le ha permitido tener la gloria en el jardín y la fama en una estrella en una calle de Hollywood.

Nació en Rancagua, un pueblo del centro de Chile. Comenzó a cantar como segunda voz de su hermano Arturo que era un profesional de la música. Después consiguió que una productora le diera oportunidad de grabar como solista unos boleros y se inició su leyenda.

Fue en Ciudad de México donde alcanzó su renombre. En la capital mexicana se instaló a finales de los 50, cuando su voz, que la prensa del corazón insiste en llamar aterciopelada, comenzó a invadir el continente americano y España donde, en 1959, lo recibió una multitud con banderolas y algarabía en el aeropuerto de Barajas.

El bolerista chileno impuso un estilo, una manera de cantar en la que los expertos hallaron que el hombre, en realidad, no cantaba, más bien, decía sus boleros. Y los decía desde muy cerca con una complicidad que fascinaba.

Fue uno de los primeros artistas latinoamericanos en abrirse camino en Norteamérica. En los años 60 dio recitales en el Carnegie Hall de Nueva York y, luego en California, presentado por Nat King Cole, actuó en el Hollywood Bowl. Su popularidad era tal que los magos de la publicidad organizaron y difundieron por todo el país una sesión de fotos del Rey del bolero junto a Elvis Presley, el Rey del rock.

El hombre, que promovió con su música el amor como una especie de Cupido con micrófono en vez de arcos y flechas y con poder absoluto del Río Bravo a la Patagonia, halló su amor definitivo un poco más al norte. En ese país se casó con la norteamericana Diane Schmidt y tuvo a su hija Luchana, ahijada de Julio Iglesias. En 1987 reincidió y se casó con otra estadounidense, Leslie Debb, que lo hizo padre de Lily Teresa. Con ellas se mudó a la barriada de Bel Air en Los Ángeles.

En 2013, con 85 años, organizó la producción de un nuevo disco. Se titula Historia de un amor y canta once boleros en duetos con Miguel Bosé, Luis Fonsi, Michael Bublé, Laura Pausini, Ricardo Montaner, Lucero, Olga Tañón, Nelly Furtado, Il Volo, Beto Cuevas y Pepe Aguilar. Gatica ha dicho que el bolero va a perdurar y a seguir como la contraseña mágica para enamorarse.

El chileno tiene allá en Los Ángeles dos amuletos para esperar la noche: un verso de Contigo en la distancia, del cubano César Portillo de la Luz que le acompaña a toda hora: "Si pudiera expresarte como es de inmenso en el fondo de mi corazón mi amor por ti". Y una frase que sacó de una carta que le envió hace años su amigo Atahualpa Yupanqui: "Aún soy joven, tengo menos de 100 años y una guitarra y un corazón".

Raúl Rivero
El Mundo, 15 de septiembre de 2015.

Video: En un programa televisivo, en 1990, Lucho Gatica interpreta dos boleros: Tú me acostumbraste, del cubano Frank Domínguez (1927-2014), y La barca, del mexicano Roberto Cantoral (1935-2010), autor de El reloj, otro de los grandes éxitos del chileno.

2 comentarios:

  1. ivan
    usted puede ver los video
    en cuba

    xxxxxxxxxxxxxxxxxx espero su contesta ivan garcias

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    Respuestas
    1. No, Ramiro en Cuba no puedo ver videos, la conexión a internet es demasiado lenta.

      Gracias de todos modos, Iván

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