lunes, 12 de septiembre de 2022

El Marianao de Orúe



Cuando en 1959 llegó Fidel Castro y comenzó a destruir el país, en La Habana era muy conocido el lema "Marianao, la ciudad que progresa". Aunque en realidad, en la mira del desarrollo y el progreso estaban otras localidades habaneras, unas situadas al este y otras al oeste de la ciudad.

Como mi padre, José Manuel Quintero Suárez, durante veinte años había sido escolta de Blas Roca, secretario general del Partido Socialista Popular y como los barbudos confundían la manteca con la mantequilla, en 1960 a alguien se le ocurrió proponerlo para Jefe de la Policía de Marianao. Mi padre rotundamente se negó. Con 51 años cumplidos, prefirió ponerse a estudiar y dedicarse a la reeducación de menores, muchos de los cuales él mismo había recogido por las noches, mientras dormían en calles, portales y paraderos de ómnibus de la capital.

Uno de los alcaldes más famosos que tuvo Cuba en su etapa republicana (1902-1958) fue Francisco A. González Orúe, quien hizo historia con el lema "Marianao, la ciudad que progresa". Nacido el 4 de mayo de 1912 en el poblado de Bauta, al sur de La Habana, Orúe alcanzó amplia popularidad como alcalde del municipio de Marianao durante once años (1948-1959), reconocido por su espíritu de trabajo, humildad y conducta honesta.

Tras prestar servicio en el ejército, ganó la alcaldía de Marianao en 1948 e impulsó un vasto programa de obras públicas en esa localidad. En 1958 había sido reelecto en el cargo para un nuevo período de cuatro años, pero la llegada de Fidel Castro al poder en enero de 1959 interrumpió su carrera política y lo obligó a exiliarse. Para esa fecha, Orúe ya había obtenido los fondos para la completa instalación del alcantarillado del municipio, porque muchos vecinos de los barrios Pocito y Coco Solo habían levantado casas de lata en las márgenes del río Quibú, donde vertían desperdicios, con las consecuencias dañinas para la salud y el medio ambiente.

Orúe salió al exilio en las primeras semanas de 1959 rumbo a Guatemala, y poco después arribó a la Florida, donde sus compatriotas continuaron llamándole El Alcalde, a pesar de que no volvió a dedicarse a la política. Pero sus conocimientos sobre la administración de gobierno, lo convirtieron en un consejero de líderes cubanoamericanos, y llegó a presidir campañas electorales de algunos candidatos. El ex senador estatal Roberto Casas conoció a Orúe en la alcaldía de Marianao, "donde fue un verdadero pilar de la prosperidad ciudadana''.

Tras vivir 16 años en la Florida, decidió mudarse a Hialeah, ciudad que hallaba muy similar al Marianao de 1959, habitado por amplios sectores obreros y de clase media. "Me siento como si estuviera en Cuba'', solía decir. Raúl Martínez, al ser elegido alcalde de Hialeah en 1981, decidió rescatar el lema de Orúe y adoptarlo para presentar a Hialeah como "la ciudad que progresa".

Francisco A. González Orúe no tuvo hijos en ninguno de sus dos matrimonios. Falleció en el año 2000 en su residencia de Hialeah, víctima de un paro cardíaco, a la edad de 88 años.

Tania Quintero
Foto: Monumento a José Martí erigido en la Plaza Cívica de Marianao, construida en los años que Francisco A. González Orúe fue alcalde de ese municipio habanero. De mármol y bronce, fue diseñado y ejecutado por el escultor cubano Arnold F. Serrú Hidalgo, que se exilió en Puerto Rico. Tomada de la Cuban Heritage Collection de la Biblioteca de la Universidad de Miami.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios en este blog están supervisados. No por censura, sino para impedir ofensas e insultos, que lamentablemente muchas personas se consideran con "derecho" a proferir a partir de un concepto equivocado de "libertad de expresión". También para eliminar publicidad no relacionada con los artículos del blog. Por ello los comentarios pueden demorar algunas horas en aparecer en el blog.